Actualmente, el honor se considera un concepto pasado de moda, más propio de nuestros abuelos que del mundo en que vivimos. Y no es así. En el ámbito personal el honor es un VALOR y el mundo de los negocios no deja de ser un reflejo de la vida cotidiana. Desgraciadamente, hoy en día en muy pocas compañías valoran este concepto porque piensan que el honor no aparece con tanta frecuencia en el terreno profesional, pero voy a demostrar que eso no es cierto:
- ¿Actúa con honorabilidad un ejecutivo que ignora los compromisos adquiridos con el cliente?
- ¿O que no respeta las reglas del juego o las adapta según sus necesidades?
- ¿O que habla mal de sus compañeros y de la empresa que le paga?
- ¿O que utiliza la información de manera sesgada con la búsqueda del beneficio personal?
- ¿O que abusa del poder que le transfiere su empresa y descarga su ira con su equipo?




